Pequeño y vigoroso, el Shih-Tzu tiene la cabeza ancha y redonda, toda
desgreñada, de hocico cuadrado y corto y con una trufa negra. Las orejas
son largas y colgantes, cubiertas de muchos pelos. Los ojos son oscuros, redondos
y grandes. De pecho ancho y profundo, los miembros son fuertes, cortos y musculados.
La cola es alta y muy poblada de largos pelos. La peculiaridad de esta raza
es que en su cabeza nacen pelos que caen sobre la barba y las patillas. Sobre
la nariz, el pelo crece hacia arriba cayendo y juntándose sobre las
barbas. Pelaje: Largos pelos y densos, sin rizos, casi liso, provisto de vello.
Color: Marrón, arena y tonos de blanco.
Debido a su largo y poblado pelaje necesita unos cuidados especiales. Su fácil
adiestramiento no requiere de otros cuidados.
Despierto y activo, este pequeño Shih-Tzu es inteligente y obediente.
Aunque se muestra un poco independiente, ama mucho a sus amos y aprecia mucho
los cuidados que reciba de éstos. Es encantador y fuerte, posee un
gran carácter, a veces, incluso hasta arrogante.
El perro león tibetano o Shih-Tzu, data de orígenes del lejano
Oriente que están ligados a la religión de Buda. En el siglo
XVI esta raza llegó al templo como un regalo de los huéspedes
de la corte china. Era utilizado como perro de compañía.
Considerado como un perfecto perro de casa, incluso de salón, gracias
a su temperamento y buen carácter.
Pros:
- Inteligente y amigable.
- Es un gran perro de compañía.
- Le gustan los niños y otros animales.