Valeroso y leal, el Rotweiler es un perro robusto, compacto y bien musculado,
que produce una sensación de agilidad y resistencia. El cuello es poderoso
y los hombros son muy anchos. Cabeza también ancha, de frente desarrollada.
Ojos almendrados de color pardo oscuro, mandíbula desarrollada y orejas
pequeñas y colgantes. Cuerpo rechoncho y cola amputada. Pelaje: corto,
compacto, aplanado. Color: negro con marcas tostadas.
En la selección de los cachorros radica gran parte de la futura dedicación
que deberá emplearse en los mismos, ya que pueden ser perros muy nerviosos
y agresivos, o bien tranquilos y pacientes. Deben disponer de mucho espacio
libre, pues soportan muy mal los encierros Su aseo no presenta ninguna complicación.
Al ser un perro robusto, astuto e inteligente, el Rottweiler necesita libertad
y no soporta estar atado durante mucho tiempo. Con disciplina (le encanta
el adiestramiento) será un perro tranquilo, reflexivo y paciente con
los niños, pero si se le educa mal se desarrolla su instinto nervioso,
de pelea y agresividad. Los cachorros deben seleccionarse muy bien.
Descendiente de aquellos perros de trabajo que, acompañando a los romanos
en sus invasiones, llegaron a la antigua Germania. Los habitantes medievales
de la ciudad de Rottweil confiaron sus ganados e incluso sus vidas a estos
perros. Durante la primera guerra mundial fueron enrolados en el ejército
alemán y en 1966 la raza fue definitivamente reconocida y establecida.
Es un perro de guarda intrépido y eficaz que nunca ladra inútilmente.
Puede utilizarse también como perro policía, de salvamento o
lazarillo. Si se selecciona bien de cachorro (buscando unos padres sociables
y poco nerviosos) también puede ser un buen perro de compañía.
Pros:
- Con una buena educación son cómodos compañeros.
- Inteligente y fiel.
- Mínimo aseo.