Bajo la densa y larga capa de pelo (de color blanco, negro, gris o crema y
siempre en distribución uniforme) se esconde un perro bien proporcionado
y robusto, muy ágil y musculoso. La cabeza es estrecha y el morro largo
y afilado, destacan unas orejas muy largas. Esta raza no muda el pelo, que
crece continuamente, por lo que debe ser cortado periódicamente. Este
recorte no se realiza de cualquier manera, sino que sigue una serie de patrones
determinados, desde hace tiempo. Estos patrones son: corte de cachorro, de
cordero, holandés y de león, siendo este último el más
popular de todos. En este patrón se rapa completamente el tercio trasero
y las extremidades, excepto las mitades inferiores, tanto de las extremidades
como de la cola (la cola suele estar siempre enhiesta). El Caniche es una
raza que presenta múltiples tamaños. Así, encontramos
desde pequeños (enanos) hasta grandes (gigantes), pasando por tallas
medias. Estas diferencias son solamente de tamaño manteniéndose
el resto de parámetros iguales.
El pelo necesita numerosos cuidados como cepillados diarios (con cepillo de
púas), cortes regulares de pelo y esquilados, lo que aconseja (si se
quiere tener un animal digno de concursos) visitas regulares a un peluquero
canino (se recomienda cada seis semanas), aunque si nuestro perro no es asiduo
de concursos la visita al peluquero canino puede ser sustituida por sesiones
caseras de retoque con tijeras. A pesar de todos estos cuidados hemos de recordar
que el Caniche no muda el pelo aunque este crece continuamente. En cuanto
al ejercicio, lo necesita de forma moderada por lo que se adapta bien a espacios
pequeños.
Es un perro divertido y simpático que a veces llega a ser un gran payaso
y comediante. Le encanta la vida en familia a la que se adapta fácilmente.
A pesar de este fácil acomodo a la vida familiar no ha perdido sus
cualidades naturales como el valor o el instinto de caza o el amor por el
agua que se traduce en unas grandes ganas de ser bañado. Es un perro
muy inteligente fácilmente adiestrable incluso para concursos de obediencia
en los que puede llegar a hacer un buen papel.
Parece ser que el origen remoto de esta raza se encuentra en el Barbet del
Norte de África que llegó a la Península Ibérica
con los árabes, donde fue cruzado con el perro de aguas portugués.
Después se extendió por toda Europa, donde se volvió
muy popular, sobre todo entre la aristocracia de la época, de la mano
de reyes como Luis XV y Luis XVI de Francia y personajes tan conocidos como
Beethoven, Madame Pompadour y María Callas.
En origen, el Caniche era un perro cobrador de agua (es decir que recuperaba
la caza dentro del agua). De hecho el nombre de Caniche deriva de la palabra
francesa "canichon" que es el nombre de un pequeño pato comúnmente
cobrado por este perro. Incluso su denominación en lengua inglesa y
alemana "Poodle / Pudel" probablemente proviene del verbo alemán
"pudden", que podría traducirse como "chapotear".
También el corte de pelo tan extendido en la actualidad (el corte de
león) tiene un origen en la caza, se esquilaban los cuartos traseros
para facilitarle los movimientos (natación) en el agua, mientras que
se le dejaba el pelo largo en el pecho para evitarle enfriamientos y reuma.
Se le dejaba una borla de pelo en la cola para poderlo localizar fácilmente
desde la orilla. Aparte de su origen como perro de caza, el Caniche es, quizás,
uno de los perros de compañía más famosos del mundo y
dada su inteligencia y agilidad ha llegado a ser un afamado perro de circo.
Pros:
- Inteligente y divertido.
- Se adapta perfectamente bien a la familia.
- Agradable con los niños.
- Conserva sus instintos de cazador.
- No muda el pelo.