De porte airoso, el Bichón de pelo rizado tiene el cráneo plano
y no es grueso ni pesado. De stop poco marcado y dotado con una trufa redonda,
negra y reluciente. Los ojos son redondos, oscuros y vivos. Las orejas no
muy anchas y medianas son llevadas colgantes. El cuello es bastante largo,
el pecho desarrollado y el riñón ancho. Los miembros anteriores
rectos y muslos anchos y musculados. La cola es llevada curva. Pelaje: Fino
pelo y lanoso, en forma de tirabuzón blando. Color: Blanco puro.
Es fácil de educar recibiendo sólo órdenes verbales.
Requiere unos intensos cuidados para que tenga un aspecto aseado. Es necesario
cepillarlo dos veces a la semana, bañarlo una vez al mes y cortar ligeramente
las puntas del pelo para darle forma. Le encanta vivir en el campo y en los
espacios libres, pero se adapta bien a la vida de ciudad si realiza el suficiente
ejercicio.
Inteligente y alegre, el Bichón de pelo rizado es cariñoso y
fiel, le gusta que le saquen a pasear, pero si alguna vez no se le saca, no
se enfada ni se pone nervioso. Alegre y jovial, lleno de energía siempre
distrae a su amo, por lo que a éste le es difícil enfadarse
con este fiel animal.
Nació en el Renacimiento italiano y fue el perro favorito de Francisco
I. Eran, ya en la antigua Roma, muy preciados por las damas nobles. Lo han
seguido siendo durante siglos y sobre todo en Italia y Francia, donde el Bichón
no falta en ninguna pintura de damas aristócratas. Alegraba a las damas
con su encantador carácter y por su utilidad para calentar las camas
y como útiles almohadillas que desprendía calor para los enfermos.
Fue durante un tiempo llamado Tenerife en España. Aparece en cuadros
de Francisco de Goya. Hay cuatro variedades, el de Tenerife, el Maltés,
el Boloñés y el Habanero.
Es un buen vigilante, que vigila sin ladrar demasiado y perro ideal para la
casa, incluso para la vida en ciudad.
Pros:
- Inteligente y buen animal de compañía.
- Es difícil resistirse a su encanto.